Archivos Mensuales: mayo 2013

Consumir alimentos ecológicos.

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“Enseñad a vuestros hijos lo que nosotros hemos enseñado a nuestros hijos: la Tierra es nuestra Madre. Lo que afecte a la Tierra, afectará también a los hijos de la Tierra. Si el hombre escupe al suelo, se está escupiendo a sí mismo. Nosotros sabemos esto: la Tierra no pertenece al hombre, sino que el hombre pertenece a la Tierra. Todas las cosas están conectadas como la sangre que une a una familia. El hombre no creó el tejido de la vida, sino que simplemente es una fibra de él. Lo que hagáis a ese tejido, os lo hacéis a vosotros mismos.”
(Noah Sealth, 1854)

Esta entrada va por ti, Bárbara. Espero que te sea útil.

Yo creo firmemente que todas las cosas están conectadas, y por ende, que es difícil permanecer sano si seguimos creando un planeta enfermo. Entre otras cosas, muchos pesticidas y herbicidas son, literalmente, mortales. Hace años que tanto mi madre como yo empezamos a introducir alimentos ecológicos en nuestra dieta. Desde el diagnóstico ambas lo llevamos mucho más a rajatabla.

Seguir una pauta ecológica es un enorme cambio, que por supuesto va mucho más allá de las frutas, hortalizas y demás alimentos de consumo. Por poner un ejemplo yo utilizaba mucho la lejía – Capón imaginario a mi “yo del pasado” – . Ahora he puesto en práctica las virtudes desinfectantes del limón, el bicarbonato y el vinagre, y también he cambiado los productos que utilizo en mi aseo personal.

Es un tema muy extenso, así que hoy me voy a centrar en los alimentos, por tí Bárbara, por Miguel, y por todos mis amigos que están tratando de llevar a cabo otro tipo de dieta.

El primer paso para un cuidado de nuestro cuerpo, nuestra mente y nuestro entorno pasa por desechar de nuestra compra habitual ciertos productos, en beneficio de la utilización de otros, preferiblemente orgánicos.(Ecológicos, biológicos, bio, u orgánicos son palabras sinónimas para definir aquellos productos naturales obtenidos sin la utilización de productos químicos)

Algunas veces, escucho decir: “Es que lo ecológico es mucho más caro”. Aún así encontré  este artículo que reza “El consumo de productos ecológicos aumenta un 7% en España, a pesar de la crisis”. Lo primero que quiero hacer es romper el mito: Depende de lo que quieras comer; una fruta o verdura – por ejemplo – puede tener un precio similar en una tienda ecológica que en otra que no lo es. Y aún comprándola a un precio más caro, mi cesta de la compra viene a costarme más o menos lo mismo. ¿Cómo? Pues porque hay cosas que ya no compro – algunas no sin cierto esfuerzo – y que engrosaban la factura anterior: chocolates, bollería, galletas, carne, lácteos… Ahora si quiero un bizcocho me lo hago en casa. ¡También he aprendido a hacer pan! Los fines de semana se han convertido, para mi, en un gozo culinario y sano exento de pesticidas y herbicidas.

Los pesticidas y herbicidas.

Los pesticidas y herbicidas incluyen una gran variedad de compuestos químicos usados para controlar y eliminar malas hierbas y parásitos en zonas agrícolas, campos y cultivos, así como en bosques, pastos, parques, campos deportivos y de golf, piscinas, lagos y jardines, y también para control de parásitos en productos tales como maderas enchapadas anti-termitas, y también en hogares, edificios de apartamentos, colegios y negocios. Algunas clases de pesticidas y de herbicidas son:

  • pesticidas órganoclorados: DDT, DDE, Chlordane, Heptachlor, Dieldrin, Methoxane
  • pesticidas órganofosforados: Diazinon, chlorpyrifos
  • herbicidas atrazinádeos: Atrazine, simazine, cyanazine
  • herbicidas clorofenoxilos: 2, 4-D, 2,4, 5-T, Agente Naranja

Las consecuencias de estas sustancias para nuestro organismo son demoledoras. En la web “Riesgos ambientales y cáncer de mama” se afirma que “muchos pesticidas y herbicidas son xenoestrógenos, un tipo de químicos que imitan las acciones de estrógenos naturales. Además, los pesticidas órganoclorados alteran la proporción de los diversos metabolitos del estrógeno o sus subproductos presentes en el cuerpo. El resultado es una producción elevada de la clase de estrógenos que activan el crecimiento de las células mamarias, el aumento de la síntesis no programada del ADN, y la expresión de ciertos genes. Además, hay una pequeña disminución de la concentración de la clase de metabolitos del estrógeno que se han demostrado inhiben el crecimiento de las células mamarias [Bradlow et al., 1995]. Juntos, estos cambios pueden aumentar la probabilidad del cáncer de mama” Esta web aporta evidencias y sugerencias que puedes leer aquí.

David Servan – Schereiber describe en su libro Anti-cáncer que “La Atrazina es un pesticida cuyos beneficios económicos son tan suculentos que durante mucho tiempo fue considerado un riesgo ‘aceptable’ para el medio ambiente y para el hombre. Pero la Atrazina es también un xenoestrógeno tan potente que es capaz de cambiar el sexo de los peces de los ríos que acaba contaminando. No fue hasta 2003 cuando se prohibió finalmente el uso de la Atrazina en Francia y en 2006 en la Unión Europea. LLevaba más de 40 años, desde 1962, utilizándose en Europa a gran escala. Un número considerable de tumores cerebrales son sensibles a los xenoestrógenos “

Si buscas en internet puedes encontrar muchísima información al respecto. Yo me centro en hablar de cáncer, pero muchos problemas de piel, de estómago, o ginecológicos pueden deberse a una intoxicación de estos químicos nocivos.

¿Si esos productos son tan terribles y nocivos por qué se utilizan? Pues porque tu vida o la mía vale menos para ciertas empresas que todos los beneficios que se embolsan gracias a su utilización. En relación con esto te recomiendo el capítulo del programa de mi admirado Jordi Évole, titulado ¿Qué comemos? Y si te quedas con ganas de más, de paso puedes ver el de Sobremedicados.

Afortunadamente, los productos orgánicos no incorporan estas sustancias o residuos que puedan ser perjudiciales para la salud humana y que además merman su capacidad nutritiva.

Las etiquetas de garantía ecológica.

En la actualidad un montón de cooperativas se han apuntado al carro de “cajas de fruta y verdura fresca a domicilio”. Bárbara me hizo llegar un link para que le diera mi opinión. Una caja de 8 kg de fruta y verdura por unos 30 euros. ¡¡Y no eran ecológicas!! La bonita presentación de vegetales y hortalizas y que nos hablen de la omisión de intermediarios no implica que el producto que venden sea más sano.

Y aunque bien es cierto, que hay muchos pequeños agricultores que trabajan su huerto de manera bio, el único modo que tenemos de cerciorarnos de esa garantía es cultivarlo nosotros mismos… o bien conformarnos con la confianza del etiquetado.

Hay etiquetas que señalan que el producto es ecológico en los diferentes sectores. Me voy a centrar en el etiquetado alimentario.

En el ámbito agrario es necesario que se cumpla lo siguiente:

  • Rotación de cultivos como prerrequisito para el uso eficiente de los recursos in situ.
  • Límites muy estrictos en el uso de pesticidas y fertilizantes sintéticos, antibióticos para ganado, aditivos y coadyuvantes en alimentos, y otros insumos, así como de condimentos artificiales y colorantes
  • Prohibición del uso de organismos modificados genéticamente.
  • Aprovechamiento de los recursos in situ, tales como el estiércol para la fertilización o alimentos para el ganado producidos en la propia granja.
  • Selección de especies vegetales y animales resistentes a enfermedades y adaptadas a las condiciones locales.
  • Cría de ganado en zonas al aire libre y espacios abiertos y alimentación ecológica.

Etiqueta ecológica UE.La producción y venta de productos ecológicos en la Unión Europea con logotipo y etiquetas requiere un estricto proceso que ha de cumplirse en su totalidad: Los agricultores convencionales tienen que pasar en primer lugar por un periodo de conversión de dos años como mínimo para comenzar a producir alimentos que puedan comercializarse como ecológicos. Si los agricultores desean simultanear ambos métodos de producción, convencional y ecológica, tienen que separar claramente ambas actividades. Los operadores que superen con éxito las inspecciones obtendrán la certificación ecológica y podrán etiquetar de este modo sus productos.

Concretamente en nuestro país, en cada Comunidad Autónoma existe un comité regulador que otorga y controla los productos certificados. El distintivo es similar en todas las autonomías para facilitar su identificación por el consumidor. Entre las principales garantías que certifica se encuentra la no utilización de fertilizantes o plaguicidas de síntesis, y en el caso de la ganadería se restringe el uso de medicamentos.

comunidades

¿Todo ecológico?

La asociación ecologista The Environmental Working Group elabora periódicamente dos listas con las frutas y verduras que contienen la mayor y menor cantidad de pesticidas en EE.UU. Las doce que más productos tóxicos contienen son: el melocotón, la manzana, el pimiento, el apio, la nectarina, la fresa, las cerezas, la lechuga, la uva, la pera, la espinaca y las patatas.

El grupo de los 15 más ‘limpios’ está formado por: Cebolla, maíz, piña, aguacate, espárrago, berza, mango, berenjena, melón, kiwi, sandía, batata, pomelo, setas y guisantes

Desafortunadamente no he encontrado estudios similares realizados en España.

Si son frescos, locales y de temporada, mejor.

Ya comenté en otra entrada que escudriñando etiquetados mi madre y yo encontramos azúcar en muchos productos envasados y ecológicos como guisantes, alcachofas, espárragos; esto ha sido definitivo para preferir los alimentos frescos, que además conservan mejor sus propiedades nutritivas. De igual manera un alimento preserva dichas propiedades mucho mejor si su procedencia es cercana y además es de temporada. Comer fresas todo el año no tiene sentido. Si es un producto de temporada y local es más probable que se haya respetado su proceso de maduración y crecimiento óptimo conforme a las leyes y ritmo de la naturaleza.

Para que una fruta o verdura soporte las condiciones de transporte, tienen que ser sometidas muchas veces a diversos tipos de tratamiento. ¿Sabes qué hacen a veces? los radian, o los bañan en soluciones específicas. ¿No te preguntas por qué brillan tanto algunos limones? Los enceran… Y aunque la agricultura orgánica se cuida de estos aspectos, cuando voy a mi tienda ecológica habitual puedo escoger entre productos españoles o traidos de otras partes de Europa. Yo trato de comprar siempre los primeros.

Espero que toda esta información te haya sido útil. Mi madre está mirando cursos relacionados con este tema para apuntarse y aprender más. Asi que quien sabe, quizá contagiada por su saber retome este tema en otro momento.

Gracias por leer este blog. ¡Buen fin de semana!

ACTUALIZACIÓN: Añado dos interesantes enlaces que ha aportado Javier Herráez en los comentarios:

Fuentes:

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Bibliografía: nueva sección.

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Anoche me puse a mirar las estadísticas de este blog y me dí cuenta de que muchas personas habían entrado a la página buscando una bibliografía sobre cáncer.

Me ví a mi misma hace meses, recolectando toda la información inicial posible sobre el tema.

Con todo mi amor, espero que si has llegado a esta página buscando lo mismo te sirva: He abierto un apartado donde iré listando libros poco a poco. Los que pueda, además, los subiré para que puedas descargarlos. Tengo pendientes entradas en las que hablaré de algunos de ellos.

Entre tanto, ahí queda. Y recuerda: El cáncer SI se cura. Que algunas personas digan que “no”, quiere decir que ellas no saben como hacerlo, no que no exista la posibilidad de sanación en el horizonte. Cada uno de nosotros vivimos acorde a nuestras experiencias y creencias y elaboramos nuestro discurso según las mismas.

¡Mucho ánimo compañero o compañera! ¡Feliz fin de semana!

Llorar a lágrima viva

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Me he pasado cuatro días desayunando lágrimas, que viene a ser una manera poética de decir, que me ha dado por llorar por las mañanas, pero solo un poco: el resto me las tragaba porque el día requería de mi otras acciones. Hoy me he dado el permiso de sacarlo “pa fuera”. ¡¡Qué berrinche, oiga!! ¡Qué liberación! Lloriqueante, moqueante, y hasta hipante. He aprovechado también para soltar unos cuantos improperios y quejidos. Y me he quedado más a gusto que un arbusto. ¿Por qué se utilizará ese dicho? ¿Qué cualidad autoplacentera tiene esa planta? Bueno, el caso es que me he des-ahogado de lo lindo.

Des – ahogar es un término muy justo. Porque las lágrimas que no se sacan tienen la propiedad de ahogar un poco. Por lo menos a mi.

Decía que me he quedado a gusto, liberada, serena, y con ánimo. A mi madre le dió el berrinche hace un par de semanas. “No puedo parar” me decía. “Llora, mamá, llora, sácalo fuera”

Decía Frizt Perls que el llanto es aliento.

William Frey, del Saint Paul Ramsay Medical Center, en Minessota (EE.UU) afirma en su libro “Crying, the mystery of tears” que  llorar no sólo posibilita el desahogo y la distensión de las emociones, sino que permite a una persona ver con claridad; pues las penas obstruyen el intelecto.  Dijo un sabio que “las lágrimas limpian el alma y purifican el espíritu” y Frey afirma además, que purifican el cuerpo del exceso de sustancias tóxicas provocadas por una experiencia emocional. Cortar cebolla no vale, amigo:  Los fisiólogos han descubierto que el contenido químico de las lágrimas emocionales es distinto al de las lágrimas basales o continuas, cuya función es lubricar los ojos. Al parecer las lágrimas de emoción poseen más proteínas y más hormonas como la encefalina leucina (que modula el dolor) y la prolactina (que está relacionada con el estrés). A hilo de esto, en su libro “El llanto, historia cultural de las lágrimas” Tom Lutz afirma que según algunos científicos, el llanto funcionaría como una micción, y que por ende, la represión del mismo provocaría una acumulación de dichas sustancias, y que las mismas podrían llegar a causar úlceras; ¿será descabellada o exagerada la propuesta de este señor?

¿Por qué me ha dado por llorar estos días? William James se preguntaba ¿Estamos tristes porque lloramos, o lloramos por que estamos tristes?

¿Estaba triste? Pre-menstrual no… ¿Preocupada? ¿Sería el frío?

El caso es que, ¡me ha sentado muy bien! A mi me alivia, me libera y me relaja. A mi madre también, pero al parecer no nos pasa a todos: Los psicólogos Jonathan Rottenberg y Lauren M. Bylsma de la Universidad del Sur de Florida, junto con su colega Ad J.J.M. Vingerhoets de la Universidad de Tilburgo, analizaron los testimonios detallados de más de 3.000 personas que experimentaron episodios recientes de llanto (fuera del laboratorio), y constataron que los efectos beneficiosos de llorar dependen de cuándo, dónde y por qué lo hace cada individuo en particular.

Los autores del estudio comprobaron que la mayoría de las personas que expusieron sus episodios recientes de llanto afirmaba haberse sentido mejor después de llorar. Sin embargo, un tercio de las personas informaba no haberse sentido mejor, y una décima parte aseveraba incluso haber experimentado un empeoramiento de su estado de ánimo después de llorar. Según dichos autores los efectos del llanto dependen de quién derrama las lágrimas. Por ejemplo, las personas con ansiedad o alteraciones del estado de ánimo son las que menos probabilidades tienen de experimentar los efectos positivos del llanto.

Desde el ámbito terapéutico hay una explicación a esto: la diferencia entre llorar y “soltar”, dejarse ir con las lágrimas, fluir con ellas y así dejar marchar el peso que nos oprime versus “engancharnos” a ellas. Soltar un dolor versus engancharnos a un sufrimiento.

Llorar, al igual que reír, son dos privilegios exclusivos del ser humano. Lo que permanece con nosotros a lo largo de toda nuestra evolución tiene un componente protector, y un potente sentido. Como yo hoy agradezco los efectos positivos del llanto, termino con esta Oda de Oliverio Girondo:

Llorar a lágrima viva.

Llorar a lágrima viva.

Llorar a chorros.

Llorar la digestión.

Llorar el sueño.

Llorar ante las puertas y los puertos.

Llorar de amabilidad y de amarillo.

Abrir las canillas,

las compuertas del llanto.

Empaparnos el alma, la camiseta.

Inundar las veredas y los paseos,

y salvarnos, a nado, de nuestro llanto.

Asistir a los cursos de antropología, llorando.

Festejar los cumpleaños familiares, llorando.

Atravesar el África, llorando.

Llorar como un cacuy, como un cocodrilo…

si es verdad que los cacuíes y los cocodrilos

no dejan nunca de llorar.

Llorarlo todo, pero llorarlo bien.

Llorarlo con la nariz, con las rodillas.

Llorarlo por el ombligo, por la boca.

Llorar de amor, de hastío, de alegría.

Llorar de frac, de flato, de flacura.

Llorar improvisando, de memoria.

¡Llorar todo el insomnio y todo el día!

Fuentes:

  • Mente y Cerebro. Nº47 /2011. El lenguaje de las lágrimas – Joachim Marschall
  • Why Crying Improves OurWell-being:An Attachment-Theory Perspective on the Functions of Adult Crying – Michelle C.P. Hendriks, Judith K. Nelson, Randolph R. Cornelius and Ad J.J.M. Vingerhoets (2008)
  • Neuromente
  • A media voz
  • Imágen: Anne Marie Zylberman. Encontrada en pinterest

Animales sanadores

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¿Has compartido tu vida con un animal alguna vez? Si lo has hecho entenderás el regocijo que ello supone. Muchos lo saben, y conocen además sus múltiples beneficios.

Mi gata estuvo conmigo 20 años. Cada vez que me ponía “pachucha”  venía a ronronearme muy cerca, y sus mimos parecían aliviarme.

Los antiguos griegos creían que los perros podían curar enfermedades y los guardaban en sus templos de sanación. Asclepio, deidad sanadora, se representaba con forma de serpiente, cabra o perro. Varios eran los dioses con forma de gato en el antigüo Egipto, en el que sus habitantes colocaban estatuas de este animal a la puerta de sus casas para impedir la entrada a los males, esas estatuas actuaban a modo de protección por parte de ese animal que “todo lo ve” – el nombre egipció de gato es Miw, y significa “ver” – Los animales también tienen una condición sagrada dentro de la cultura celta y desde una perspectiva chamánica todos tenemos nuestro “animal de poder”

El animal, como ente sanador, ha estado presente a lo largo de la historia en múltiples ocasiones y culturas.

La primera vez que se tiene constancia de la utilización de animales en terapia fue en Inglaterra en el Retreat de York, fundado en 1792 por la “Society of Friends”. William Tuke, fue pionero en el tratamiento de enfermos mentales sin métodos coercitivos, e intuyó que los animales podían propiciar valores humanos en estos enfermos, aprendiendo autocontrol mediante refuerzo positivo

En 1867, los animales de compañía intervinieron en el tratamiento de epilépticos en Bethel, Bielfield, en Alemania. En la actualidad en esta institución  varios tipos de animales forman parte activa del tratamiento,
y en el que cuidarlos es una parte importante del programa.

En Estados Unidos, la US Army Veterinary Medicine Branch of the Health Services Command ha usado animales para el confort del personal hospitalizado y sus familias desde la Segunda Guerra Mundial. Y en el estado de Nueva York, entre 1944 y 1945, se utilizaron los animales para la rehabilitación de aviadores del Army Air Force Convalescent Center en Pawling, en un programa patrocinado por la Cruz Roja estadounidense.
En 1948, el Dr. Samuel B. Ross fundó en las cercanías de Nueva York el centro Green Chimneys, una granja para la reeducación de niños y jóvenes con trastornos del comportamiento mediante el trabajo con los animales.
En los años 60 El Dr. Levinson, fue pionero al emplear Pet Facilitated Psychotherapy (PFP) con niños con trastornos del comportamiento y problemas de comunicación.
En 1966, Erling Stordahl, músico ciego, fundó el Centro Beitostolen, en Noruega, para la rehabilitación de invidentes y personas con discapacidad física, en donde perros y caballos intervinieron en el programa para animar a los pacientes a hacer ejercicio.
En 1973, Elizabeth Yates trabajó con un perro que ayudaba a los niños en un Hospital Mental en Michigan.
Samuel y Elisabeth Corson, en 1974, realizaron un prohospitalario, obteniendo excelentes resultados.

Erika Friedman, James Lynch y S. Thomas, publicaron en 1980 su estudio “Animales de compañía y supervivencia en pacientes un año después de salir de una unidad de cuidados coronarios” realizado con 92 pacientes.

La lista de tratamiento con zooterapia continúa y es extensa, y posiblemente siga creciendo. Rupert Sheldrake, en su libro “De perros que saben que sus amos están camino de casa”  indica que en la actualidad los programas en los que los animales visitan gente en los hospitales, hospicios y hogares de personas mayores superan los 2.000 solo en los Estados Unidos. Se trata de mascotas que pertenecen en general a voluntarios y a las que se suele llamar PAT (pet as therapy, “mascota como terapia”).

En su libro, Sheldrake, recoge cientos de relatos sobre animales que confortan y curan, la mayoría de ellos referidos a gatos y perros. Además de verificar lo que a mi, por mi propia experiencia me parece incuestionable, y es que los lazos afectivos con un animal de compañía propician la relajación y la alegría, Sheldrake cuenta como observó un efecto favorable en la disminución de la tensión arterial en personas con hipertensión y en la reducción de la necesidad de medicación.

Aunque, tal y como mencionaba, la zooterapia está ampliamente extendida, predeciblemente no he encontrado estudios de animales que ayudaran en otras patologías como el cáncer. Estoy esperando al genio que lo publique.

Jara, la gata de mi madre.

Elizabeth von Muggenthaler, una investigadora en Comunicaciones de la Fauna, postula que los gatos ronronean para curarse a sí mismos. Después de registrar los ronroneos de diferentes felinos encontró que la frecuencia de este sonido cae directamente en un rango que es anabólico para el crecimiento de los huesos: “las frecuencias entre 20 y 140 Hertz son terapéuticas para aliviar el dolor, reducir la inflamación, ayudar al crecimiento de músculos y huesos, la reparación de tendones, la movilidad de las articulaciones y ayudar a la disnea”. Dice Muggenthaler que estas vibraciones u ondas podrían generar beneficios positivos en los dueños de los gatos. Empecé esta entrada recordando a mi gata corriendo a posicionarse cerca de la parte del cuerpo que me dolía, y también acudía a ronronearme en mi llanto.

Dicen que para confirmar la teoría de Muggenthaler faltan aún estudios. El gato es un misterio inexorable, por mucho que lo estudien en un laboratorio no creo que alcancen a comprender… pero quizá si lo acarician y ronronean con él…

Entre tanto Jara sigue a mi madre por la casa, ronronea y conversa con ella y se miman mutuamente. Jara es la gata de mi madre, y mi madre es la humana de Jara. Llegó a nuestras vidas el 1 de Noviembre, 12 días antes del diagnóstico. Volvíamos del teatro a casa y apareció en la calle de repente, frente a nosotras. Se nos acercó corriendo y maullando y nos siguió a casa. Se cobijó en el porche y mi madre empezó a darle de comer, después de su estancia en el hospital y en Madrid y de su vuelta a casa, la gata seguía esperándo a mi madre en el la puerta. La llevó al veterinario y la dejó entrar en casa.  “¿Cómo está la gordita?” Le preguntaba a mi madre por teléfono. “Yo creo que es una glotona, cada vez está más gorda” ¡Y tan gorda! Nos ha regalado el milagro de la Vida: un parto emocionante y precioso. “¿Qué tal la gorda y los gorditos?” “La gorda, flaquita, y los gorditos para comérselos, ¡No dejo de observarlos y me río mucho con ellos!”

Mi amiga Diana me decía en diciembre “Esa gata se ha empeñado en estar en vuestra vida con un propósito” Ahora se cuánta razón tenía mi amiga. Jara tiene una función mediadora, ella no entiende de pasados y futuros, como cualquier animal, vive el aquí y ahora y mi madre con ella. Creo firmemente que aquel que abra su mente y su corazón a la comunicación con los animales, plantas y en definitiva entes de la Naturaleza, encontrará un tesoro sagrado.

Fuentes:

  • Terapia asistida por animales de compañía. Bienestar para el ser humano. – M.P Zamarra San Joaquín. 2002
  • Todo sobre la psicología del gato. – Joël Dehasse. -Ed. Servet, 2008.
  • Zooterapia. Isabel Salama
  • El ronroneo del gato para la curación.

Nota para los amantes de los animales y medicina integrativa como yo: Los veterinarios holísticos también existen.

Conferencia del Dr. Salvador Gutiérrez Rodríguez de Mondelo

Vídeo

Imprescindible conferencia impartida por el Dr. Salvador Gutiérrez Rodríguez de Mondelo en la Universidad Pablo de Olavides de Sevilla.

En su introducción se habla sobre la industria farmacéutica y la medicina actual. Y atención a estos datos:

  • El 87 % de los medicamentos contra el cáncer pueden causar cáncer.
  • El 50 % de los antibióticos puede causar cáncer.
  • El 60 % de los ansiolíticos y antidepresivos puede causar cáncer…

Y así un largo etc. Esto es la iatrogenia (enfermedad y muerte por medicamentos) que por supuesto conocen las casas farmacéuticas, y los médicos. Por algo la iatrogenia es la primera causa de muerte en EEUU, según cita Gutiérrez Rodríguez de Mondelo.

¿Sabes quien fue nombrado en 1956 presidente de la farmacéutica Bayer? Fritz ter Meer (miembro del partido criminal de guerra, sentenciado en Nuremberg) solo es un nombre, hay más.

También habla del flúor, de los Chemtrails, de las vacunas, de Monsanto, de los ingresos de las industrias farmacéuticas, de los visitadores médicos…

Y después de todo ello explica el biomagnetismo médico con teoría, demostraciones y ejemplos prácticos. Desde mi experiencia y la de mi madre, el biomagnetismo es, cuanto menos, sorprendente. En el vídeo se proyecta otro vídeo en el que aparece otro caso esperanzador de cáncer que rompe estadísticas y pronósticos – de los que a mi me gustan 🙂 –

¡Qué lo disfrutes! Gracias por leer.